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Enjambres de inteligencia artificial. Un nuevo frente en la guerra de la información
El desarrollo de la inteligencia artificial generativa está cambiando la forma de crear y difundir la desinformación. Una investigación reciente publicada en la revista Science apunta a una amenaza creciente de la los llamados enjambres de IA, sistemas coordinados de inteligencia artificial capaces de infiltrarse masivamente en las redes sociales, para manipular a la opinión pública y socavar los cimientos del debate democrático.
Los científicos alertan de que el desarrollo de la inteligencia artificial generativa abre una nueva fase de amenazas para el debate público y la democracia. En un comentario publicado en la revista Ciencia Los investigadores describen el fenómeno de los llamados „enjambres de inteligencia artificial” (AI swarms), sofisticados sistemas de IA multiagente que pueden infiltrarse en masa en las redes sociales, imitando el comportamiento humano, manipulando las emociones y amplificando las narrativas seleccionadas.
A diferencia de los bots tradicionales, que suelen realizar acciones simples y repetitivas, se espera que los enjambres de IA estén coordinados por grandes modelos lingüísticos (LLM) y actúen como un organismo autosuficiente. Un sistema de este tipo puede aprender en tiempo real, adaptarse al entorno de la plataforma y a las respuestas de los usuarios, al tiempo que evita ser detectado por los mecanismos de moderación. Se trata de un cambio cualitativo: ya no se trata de autómatas que replican mensajes, sino de un sistema de influencia adaptativo y distribuido, capaz de entablar conversaciones y generar credibilidad.
Evolución de los bots a los „enjambres de IA maliciosa”
Autores Ciencia destacan que la tecnología de los modelos de lenguaje generativo y el desarrollo de sistemas multiagente están permitiendo la aparición de los llamados „enjambres de IA maliciosa”, grupos autónomos y coordinados de agentes de inteligencia artificial capaces de actuar como un organismo colectivo adaptable. Estos enjambres pueden coordinar sus acciones y adaptarse al contexto y a las reacciones de su entorno. Pueden mantener la memoria y la identidad coherente de múltiples agentes, generar contenidos adaptados a audiencias específicas y operar a largo plazo y en paralelo a través de múltiples plataformas.
Como señalan los autores de la publicación, son estas oportunidades las que crean una nueva categoría de amenaza:
„Con estas capacidades, surge una amenaza desestabilizadora: enjambres de agentes de IA colaborativos y maliciosos. Al imitar de forma adaptativa la dinámica social humana, estos sistemas amenazan la democracia.”
„El ”consenso sintético" como mecanismo de manipulación
El riesgo central no es sólo la producción de contenidos falsos. La publicación identifica un problema mucho más profundo: la manipulación de las estructuras sociales mediante la producción del llamado consenso sintético, es decir, la impresión de que „todo el mundo piensa así”, aunque en realidad no sea así. En este modelo, la influencia no consiste en convencer con argumentos, sino en conformar una opinión dominante.
Como resultado, los enjambres de IA pueden influir en las normas sociales, las creencias y las decisiones de los ciudadanos, socavando el debate racional y la confianza en las voces independientes. Como señalan los investigadores:
„La principal amenaza no es sólo el contenido falso. Es el consenso sintético: la ilusión de un acuerdo universal, producido a escala masiva.”
Cómo funcionan los enjambres de IA
En términos de los autores, un „enjambre de IA” es una red de agentes controlados por inteligencia artificial, que funcionan de forma distribuida pero enfocada hacia objetivos comunes. El punto clave es que los agentes puedan mantener identidades persistentes y una memoria de relaciones e interacciones previas, de modo que su presencia en la comunidad no se parezca al spam aleatorio.
El enjambre puede coordinarse en torno a un único objetivo, al tiempo que varía el tono de voz, el contenido y las funciones de las cuentas individuales para asemejarse a la diversidad natural de los usuarios humanos. El sistema funciona de forma adaptativa: observa las señales de la plataforma, las reacciones del público, aprende y optimiza sus estrategias, con una supervisión humana mínima. Así lo definen los autores:
„Un enjambre de IA maliciosa es una red de agentes controlados por inteligencia artificial, capaces de mantener identidades y memorias persistentes, coordinarse en torno a objetivos comunes con tono y contenido variables de los mensajes, y adaptarse al compromiso y la respuesta de los usuarios.”
Escala y efectos: de la manipulación al acoso
La escala a la que pueden operar los enjambres de IA depende de los recursos técnicos y las barreras incorporadas a las plataformas. Aunque a menudo se habla de cientos de miles o millones de agentes, los autores señalan que lo fundamental no es sólo el número, sino también la fiabilidad y adaptabilidad del sistema. Incluso un enjambre relativamente pequeño puede generar eficazmente una presión mayoritaria e influir en la dinámica del debate.
La publicación señala que los enjambres de IA pueden perjudicar a muchos niveles. Pueden manipular la opinión pública y afectar a los procesos democráticos, provocar la erosión del debate crítico independiente y fragmentar la realidad informativa compartida, especialmente en sociedades ya muy polarizadas. Los autores también señalan el amplio catálogo de posibles aplicaciones: desde fines comerciales a políticos, pasando por la acción estatal.
Como concluyen:
„Los avances en el desarrollo de la IA crean la posibilidad de manipular creencias y comportamientos a nivel de poblaciones enteras. Las herramientas generativas permiten ampliar la propaganda sin perder credibilidad”.”
En la práctica, los enjambres de IA pueden combinar dos vectores de influencia: manipular las percepciones de lo que es „común” y ejercer presión social. Esta última puede adoptar la forma de acoso masivo, simulando una „turba enfurecida” y atacando a quienes presentan opiniones discrepantes, disuadiéndoles de participar en el debate o expulsándoles de las plataformas.
Medidas de defensa propuestas
Los autores de la publicación subrayan que la defensa contra los enjambres de IA no puede basarse únicamente en la eliminación de cuentas individuales o en la moderación reactiva de contenidos. Debido a la naturaleza adaptativa y distribuida de los enjambres, es necesario un planteamiento a varios niveles que combine soluciones técnicas e institucionales.
Señalan la necesidad de desarrollar la detección basada en el análisis del comportamiento, incluida la identificación de patrones inusuales de coordinación de actividades que puedan ser indicativos de un enjambre. El refuerzo de la verificación de la identidad de los usuarios y el desarrollo de soluciones de prueba de la personalidad es también una dirección importante. Los autores también abogan por el uso de simulaciones y pruebas de robustez para predecir la evolución del comportamiento de los enjambres de IA. Esto se complementaría con la creación de un Observatorio de la Influencia de la IA, una red mundial para supervisar y analizar las operaciones de influencia realizadas mediante inteligencia artificial.
Como subrayan los investigadores „Las defensas contra estos sistemas deben ser multicapa y pragmáticas para elevar el coste, el riesgo y la visibilidad de la manipulación”.”
Qué significa esto para el debate público y las empresas
Si los enjambres de IA empiezan a operar a gran escala, la presión sobre plataformas, instituciones y organizaciones aumentará de forma constante. Para la democracia, esto significa arriesgarse a una erosión gradual de la confianza, un debilitamiento del pluralismo y el desplazamiento del debate racional por la presión emocional y la ilusión de la mayoría. Desde la perspectiva de las empresas y las marcas, también significa una mayor vulnerabilidad a las crisis de reputación generadas artificialmente y la dificultad de distinguir el sentimiento público auténtico de las operaciones de influencia coordinadas.
En un mundo en el que la línea que separa la actividad humana de la generada artificialmente es cada vez más difusa, la resiliencia informativa se está convirtiendo en un elemento estratégico. Los enjambres de IA funcionan mejor en el caos y la respuesta más eficaz sigue siendo reforzar sistemáticamente la credibilidad, la transparencia y la calidad del debate en los espacios de los que somos responsables.
Bibliografía
- Ciencia (2026). Cómo los enjambres de inteligencia artificial pueden amenazar la democracia. Foro político.
- Ciencia viva (2026). Los enjambres de IA de próxima generación invadirán las redes sociales imitando el comportamiento humano y acosando a los usuarios reales, advierten los investigadores.
https://www.livescience.com/technology/artificial-intelligence/next-generation-ai-swarms-will-invade-social-media-by-mimicking-human-behavior-and-harassing-real-users-researchers-warn - Eurek¡Alerta! (2026). Los enjambres de IA podrían distorsionar silenciosamente la democracia, advierte un foro de política científica.
- City St George's, Universidad de Londres (2026). Los enjambres de IA podrían falsear el consenso público y socavar la democracia.